Se creó en Ecuador por iniciativa del señor Pablo Bofill, empresario español, quien en 1978 decidió ampliar sus inversiones en diversos países de América, enviando a Ecuador a Ramón Arregui Monreal, Carlos Ituiño y Juan Manuel Paz, quienes luego de estudiar el mercado, incursionaron en inversiones inmobiliarias. En 1980, lograron reunir a un influyente grupo de familias de la ciudad de Quito que tenían hijos con deficiencia mental, decidiendo constituir la Fundación General Ecuatoriana. Este grupo promotor aportó con mucha documentación de la Fundación General Mediterránea, que había desarrollado en España diversos programas en beneficio de personas con discapacidad; así como un borrador de estatuto, encargándole al Dr. Rodrigo Moncayo García, que lo adapte a la realidad ecuatoriana, lográndose la aprobación en el Ministerio de Bienestar Social, mediante Acuerdo No. 294 en marzo de 1980. El estatuto tuvo el acierto, en ese entonces, de definir como objetivos de la Fundación una gama muy amplia de asistencia social.
Antonio Checa s/n y Atahualpa
(Sector Selva Alegre - Sangolquí)